jueves, 13 de septiembre de 2007

Bamako - Sikasso

Días del 122 al 132
Bamako - Ouelessebougou - Bougouni - Koumantou - Niena - Sikasso
Total: 382,70 km

Total acumulado: 7277,10 km

En Bou Lanoir, Mauritania, ya nos habían hablado de el, en algún otro momento de nuestro viaje nos habían comentado que había un japonés haciendo también un tour por Africa en bicicleta; en nuestro ultimo día en Bamako, en el albergue un francés también nos hablo de el, había volado directamente desde Japón a Casablanca y después, mas adelante cogería un avión para ir a Kenia y bajar por la costas este africana hasta Sudáfrica. Nuestro primer día de ruta después del paron llegamos a Ouelessebougou, un pueblo de paso en la carretera donde se puede hacer noche en un antro para resguardarse de la lluvia por poco mas de 2 euros por persona. No hacia mucho que el ciclista japonés había pasado por aquí, en el suelo había unas cajas de medicamentos en japonés, el envoltorio de unos calzoncillos nipones y lo que termino de delatarle, varios eslabones de una cadena de bicicleta en la repisa de la ventana. Al parecer según la cantidad de espirales antimosquitos que utilizo cuando durmió aquí, debía viajar sin mosquitera. A veces el viaje se nos hace duro, entonces pensamos en lo difícil que tiene que ser viajar solo, desde aquí te mandamos un mensaje de animo.

Parece que poco a poco nos vamos despidiendo de la temporada de lluvias (o eso pensamos), no obstante en Bougouni tuvimos que refugiarnos en una tienda de alimentación, cuando ya habíamos dejado nuestras bicis bajo techo salimos a dar un paseo y una corta pero dura tormenta fue barriendo el poblado. Después de esta tormenta tres etapas de pedaleo bajo el sol nos llevaron hasta Sikasso, una "gran ciudad" dentro del Mali rural, sucia y llena de ratas, pero con caras y gentes simpáticas.




Desde Sikasso.
Que el viento sople siempre a vuestro favor.
Nuria e Ivan.

martes, 4 de septiembre de 2007

Senegal

El pais de la Teranga... a veces


Los turistas vienen a Senegal mas que a ningún otro pais del oeste africano y esto se nota, normalmente de modo negativo, en el trato con sus gentes. En España los racistas ven a un negro y ven pobreza, inmigración ilegal, delincuencia... Aquí en Senegal los racistas ven un blanco y ven regalos, alguien a quien esta permitido timar, dinero... Desde luego que hay honrosas excepciones, nos hemos encontrado con muchas y es entonces cuando atravesar Senegal a golpe de pedal se convierte en algo verdaderamente agradable.

La comida puede resultar bastante repetitiva ya que el arroz es la base y principal ingrediente de casi todos sus platos. El plato nacional es el thiebouyene (arroz con pescado y verduras), otro plato muy comun es el yassa (salsa de cebolla y limon) que acompaña al arroz con carne o pescado. Aquí en muchas casas no se cocina, lo normal es que la gente vaya a comprar su comida al restaurante, es por eso que tiene un precio razonable y hay que ir pronto para que no se acabe. En cuanto a los desayunos, como ya os comentamos en alguna ocasión, en los puestos de la calle se sirve el café touba (cafe fuerte con leche en polvo o condensada) acompañado de media barra de pan con mantequilla, mayonesa, chocolate, salsa yassa o huevo. La cena muestra casi siempre dos caras, la mas económica en forma de couscous senegales (una desagradable, aunque muy energética, pasta de polvos de mijo y agua) y la mas lujosa en forma de pollo o albondigas rellenas con huevo duro acompañado con ensalada y patatas fritas (no os creais que es comun encontrar esto).

En cuanto a la vestimenta local, los trajes tipicos del hombre y la mujer senegales son muy coloridos y bellos, aunque en muchas ocasiones no es extraño ver a una anciana mujer con el barreño en la cabeza y la camiseta del Barcelona, del Bayer de Munich o del Oporto. El futbol tiene tantisima importancia en Senegal que mucha gente cuando decimos que venimos de España nos preguntan: ¿De que ciudad, de Barca o de Real? A nosotros a veces nos apetece contestar que venimos de Betis, Rayo o Deportivo, pero acabamos contestando que venimos de Madrid.

Además del futbol los senegaleses son verdaderos fanaticos de las telenovelas latinoamericanas, antes y después del telediario, a medio dia y por la noche, la parrilla de la principal cadena nacional se construye a partir de antiguos culebrones. Nosotros nos hemos aficionado a La Chacala, una mejicana. Se conoce que el telediario se les hace cuesta arriba (no nos extraña en absoluto porque la realización es incalificable) ya que lo salpican de videos musicales senegales, los bailarines y bailarinas te dejan con la boca abierta, parecen marionetas con los cordeles de sus extremidades enchufados directamente a la corriente electrica.

Muchas personas diran que lo que mas merece la pena de Senegal es el trato con sus gentes, nosotros, despues de mas de un mes de paseo, además de con los pocos buenos amigos que hemos hecho, nos quedamos con sus espacios naturales. De obligada visita es el Parque Nacional de Niokolo Koba, el Delta de Saloum y Casamance.

Desde Bamako.
Que el viento sople siempre a vuestro favor.
Nuria e Ivan.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Kedougou - Bamako

Días del 109 al 121
Kedougou - Dalafinn - Gamba Gamba - Kenieba - Kayes - Bamako
Total bici: 135,80 km
Total otros transportes: 900,00 km

Total acumulado: 6.890,40 km

Finalmente descansamos mas días de lo esperado en Kedougou debido a unos pequeños problemas de salud, nuestro sistema de fontanería flojeaba en el desagüe.

Casi recuperados emprendimos ruta hacia Mali. El camino esta mas o menos asfaltado hasta Saraya, lo que nos permitio hacer unos 60 km en buenas condiciones. Alli debiamos hablar con el Subprefecto para que nos diera alojamiento, bien entrada la epoca de lluvias no se puede poner la tienda en cualquier sitio. Nos mando con cajas destempladas 10 km mas adelante, hasta la aldea de Dalafinn donde el jefe nos abrió una de las habitaciones del campamento de caza en desuso. Por la tarde nos invito a compartir una charla en su choza. Algo que guardaremos para siempre de este viaje es la imagen del señor Bambo dando un respingo, entre montañas de antiguos papeles y mapas, cuando uno de los rayos de la tormenta que nos rodeaba cayo mas cerca de lo esperado. "Las tormentas en el campo son peligrosas, si estuviera en Dakar no tendría miedo, pero aquí...", se justificaba mientras volvia a sentarse en su silla. Bambo es topografo y nos entretiene contando sus mayores hazañas cuando buscaba oro en la zona con los soviéticos, a sus 60 años tiene dos sueños, ascender al Kilimanjaro y explotar artesanalmente dos terrenos de su propiedad donde sabe que hay oro (para esta ultima empresa busca un mecenas). Le preguntamos si el camino hasta Kenieba, en Mali, era transitable, nos dijo que si, a la vez que nos daba un consejo: "En la epoca de lluvias, aunque os digan que podeis ir en bicicleta, nunca os adentreis por un camino donde no vayan los coches".


Al dia siguiente continuamos hasta Mussala, la frontera con Mali. Aunque ya antes de Dalafinn el asfalto habia desaparecido, cuando estabamos de barro hasta las orejas, y teniamos que empujar las bicicletas por un charco que nos llegaba hasta la rodilla, nos dimos cuenta de que por alli no pasaban coches. Después de 24 km, la mayoría de ellos empujando nuestras bicis por un barrizal, llegamos a un campamento que hay poco antes de la aldea de Gamba Gamba, allí sus cuatro guardas nos invitaron a comer. La verdad, nos parecian muchos para la seguridad de un campamento turistico fuera de temporada, pero no le dimos mayor importancia. Mas tarde, hablando con uno de ellos, descubrimos que el campamento pertenecia a una empresa minera y lo que custodiaban con tanto celo eran montones de oro extraidos en la zona. Asi, rodeados de oro y de mosquitos mas pequeños que la cabeza de un alfiler, descansamos del duro dia de empujar la bicicleta y nos preparabamos para el siguiente.

Ibrahim, el mas simpatico de los guardas, a la salida del sol y antes de que terminara su turno, nos ayudo a cruzar dos rios estacionales proximos al campamento, y nos regalo sendos pedruscos que nos traeran suerte en nuestro viaje (ya veremos que guardan en su interior). Ese dia solo sirvieron para que no nos lloviera, por lo demas el camino fue de mal en peor. Empujando nuestra bicicleta entre charcos, barrizales, buscadores de oro y rios estacionales llegamos al Faleme (afluente del rio Senegal), la frontera con Mali. Allí una piragua cruza a las personas, bicicletas y motos de un pais a otro y... al pasar la barca nos dijo el barquero los de piel clarita pagan mas dinero... Sabiamos que un precio justo para el eran 3.000 francos, nos pidió 20.000, despues de una dura negociación con media aldea de testigo y a sabiendas de que no podiamos regresar, acordamos pagar 5.000.

Una vez en Mali lo "mejor" estaba por llegar, el agua se habia comido el camino. Tuvimos que desmontar nuestras bicicletas, zambullirnos hasta la cintura y cruzar todo nuestro equipaje por encima de nuestras cabezas. A la puesta de sol llegabamos a Kenieba y, aunque sin fuerzas, pudimos disfrutar del maravilloso paisaje geológico que rodea a esta villa rural.
Despues de un sueño reparador a escasos metros del motor - generador del campamento, fuimos a sellar nuestro pasaporte, comentamos al jefe de la Gendarmeria que queriamos llegar a Bamako en bicicleta. Nos dijo que los 500 km de camino directo por Kita estaban como los ultimos 60 gue habiamos recorrido hasta Kenieba. Viendo que la unica opción era dar la vuelta por Kayes y Diema, decidimos que nos ayudara a dar este rodeo un vehiculo motorizado. La furgoneta que nos transportaba tardo 10 horas en salvar los 250 km que separan Kenieba de Kayes. A pesar de ir unas 25 personas en un vehiculo ideado para 9, con una moto y tres bicis en el techo, nos dimos cuenta de que habiamos tomado la mejor decisión posible en epoca de lluvias.

Paramos dos dias en Kayes y asi ver cual era la mejor opción para ir a Bamako y recuperarnos de los ultimos coletazos de nuestros problemas estomacales, que volvian a aflorar.

Aunque nos hubiera gustado llegar a la capital en uno de los trenes con mas solera de Africa, el expreso Dakar - Bamako, tuvimos que salvar la distancia en una especie de autobus todoterreno. Parece que los africanos van mucho al baño, asi en lugar de hacer una o dos paradas largas como hacen los autobuses en España, aquí se hacen mas de 10 paradas de menos de 5 minutos, lo justo para evacuar en cualquiera pequeño rincon y comprar, sin tan siquiera bajar, mazorcas de maiz, huevos cocidos, refrescos, platanos, manzanas, dulces, cacahuetes, agua, pollo frito, etc.

Bamako nos recibió con una fuerte tormenta y con la sorpresa de encontrar unos aventureros españoles que llegaron motorizados con un todoterreno a traves del Sahara. Aquí gestionaremos uno o dos visados y, por desgracia, no podremos llevar a cabo el taller teatral que esperabamos realizar, nuestro contactos en Bamako estan muy ocupados con sus actividades cotidianas y las personas destinatarias aun no han vuelto de las vacaciones.

Desde Bamako.
Que el viento sople siempre a vuestro favor.
Nuria e Ivan.

martes, 21 de agosto de 2007

Velingara - Kedougou

Dias del 103 al 109
Velingara - Tambacouda - Dar Salam - Niokolo Koba - Mako - Kedougou
Total: 336,70 km

Total acumulado: 5.854,60 km

Dos dias pasados por agua y tratando de evitar todas las tormentas posibles nos llevaron a Dar Salam, la principal puerta de entrada al Parque Nacional de Niokolo Koba. Aqui aprendimos otra maxima de Africa: la planificación muchas veces se va al traste y es mejor estar abierto a otras posibilidades. La epoca de lluvias ha hecho estragos y el campamento donde queriamos pasar la noche dentro del parque estaba cerrado. Además, como es logico al haber todo tipo de animales salvajes en libertad (leones y leopardos entre ellos), esta prohibido andar, ir en moto o en bicicleta por los caminos del parque.

Sin embargo, a algun lumbreras se le ocurrio la "brillante" idea de cortar el parque por la mitad con una carretera que une las ciudades de Tambacouda y Kedougou. Una barbaridad que, aunque nos pese, nos permitió atravesar sobre nuestras bicicletas este enorme espacio natural.


De camino al puesto de guardia de Niokolo Koba nos cruzamos con un grupo de agentes del parque que seguian los pasos del unico grupo de elefantes que se puede encontrar aquí, de unos cinco ejemplares. Les habian perdido la pista hacia tiempo pero, esa misma mañana, habian encontrado unas huellas recientes que indican que los paquidermos siguen en el Niokolo Koba. La mejor de las suertes para este complejo proyecto de reintroduccion de elefantes en el parque. Finalmente los guardas nos invitaron a pasar el resto del dia y la noche con ellos en su puesto de control. En el camino un grupo enorme de babuinos se sienta al calor del asfalto en el invierno senegales, un poco mas adelante una mama facocero protege a sus crias de los intrusos ciclistas.




Ultimamente nos acordamos mucho de una de las reflexiones de Eduardo Galeano, cuando decia que los mosquitos mueren en un aplauso, os imaginareis porque... Por la noche, todos los animales que rondan la construcción donde dormimos, en el corazon del parque, forman parte de una orquesta, donde los principales actores de la sinfonía que interpretan son los zumbidos de los mosquitos que rodear nuestra inseparable mosquitera. A la mañana siguiente, no fue necesario solamente un aplauso, sino toda una ovacion a los musicos para acabar con los mosquitos que aun nos rondaban.

A punto estuvimos de coger un coche hasta Mako. Hace dos dias un leon se habia instalado en medio de la carretera y no habia manera de hacer que se moviera. Algunos guardas nos animaban a coger un todoterreno otros a seguir con la bicicleta. Dejamos que la meteorología decidiera: no llovia, seguimos con las bicis. Asi antes de salir del parque y cruzar el rio Gambia en Mako, pudimos ver un par de chacales asomando las orejas entre la pradera y algun grupo de monos verdes.

Kedougou es el punto de partida para los viajeros que quieren conocer el pais Basari y la zona montañosa de Senegal. Aquí nos tomaremos un dia de descanso para conocer el primero y para coger fuerzas para lo segundo. De echo las dos ultimas etapas con leves ascensiones nos han recordado a aquellos ultimos coletazos del Atlas que abandonamos hace ya tanto tiempo, aunque desde luego no hay comparacion.

Desde Kedougou.
Que el viento sople siempre a vuestro favor.
Nuria e Ivan.

martes, 14 de agosto de 2007

Ziguinchor - Velingara

Dias del 97 al 102
Ziguinchor - Goudomp - Tanaf - Kolda - Kounkane - Velingara
Total: 327,90 km

Total acumulado: 5.517,90 km


Nuria soplo la vela de su 27 cumpleanios en Ziguinchor, delante de la mosquitera y no de una tarta.

De Ziguinchor a Kolda hay unos 190 km que tuvimos que dividir en tres etapas debido a que las lluvias cuando llueve y el sol cuando calienta nos impidieron hacerlo en menos tiempo.

Entre nuestro punto de partida y Tanaf la carretera transcurre paralela al rio Casamance; palmeras, incontables aves, mangos, llanuras de inundación, labradodes, agricultores y un largo etcétera convierten a esta zona de Senegal en una de las mas bellas de Africa... hasta ahora.

En nuestro primer dia de ruta llegamos hasta Goudomp, un pequeño gran pueblo a orillas del rio que vive, sobre todo, de la pesca en piragua. Allí nos acogieron en su casa Estanislav y Edwige, dos de esos africanos que todos tenemos en mente, de los que van con la sonrisa acuestas pase lo que pase. Edwige es maestra en el equivalente a la educación infantil española, ahora en vacaciones se dedica a hacer los mas de 700 "babies" que vestiran los alumnos el curso proximo...en Africa hay muchos niños.

Fue en Tanaf donde realmente fuimos conscientes de que Guinea Bissau habia estado todo este tiempo a un paso, de aquí sale un camino de laterita que lleva directamente al pais vecino y aunque nos gustaria acercarnos y hablar algo de portugués, la información que tenemos es que es mejor esperar a que la situación en esta zona de Africa mejore un poco.

De camino a Kolda el rio se pierde pero continua el bosque, y apresuradamente delante de nuestras bicicletas un grupo de monos cruza fugazmente la carretera y se paran un poco mas alla para observar nuestro paso. Kolda es una ciudad grande y sucia, como casi todas las ciudades, y con un mercado muy vivo; en el que trataran de sacar al Toubab (o Toubako, que es como se llamaba a los colonizadores) el maximo numero de CFAs posibles. En sitios como este es donde se ve la otra cara de los africanos, la del que se toma la vida como una tragedia y vive amargado en busca del dinero. Esta gente deja entrever algo de un racismo que desconociamos, el prejuicio aquí es al reves que en Europa, todos los blancos que vienen aqui son ricos y tontos, alguno se ha quedado a dos velas porque no somos todo lo tontos que piensan y, desde luego, no somos ricos.

A la salida de Kounkane supimos esquivar una buena tormenta, esperemos poder esquivar la racha de mala suerte que parece se nos avecina, ahora los radios que rompen por el peso son los de Adalberti y la PDA cayo misteriosamente en coma, parece que ha resucitado, aunque tiene ciertos achaques.

Desde Velingara.
Que el viento sople siempre a vuestro favor.
Nuria e Ivan.

miércoles, 8 de agosto de 2007

The Gambia

Una visita fugaz

Este pais es un paraiso ornitologico, el dalasi es la moneda nacional, y en todos sus billetes hay representada una especie emblematica de ave: abejarucos, ibis, loros, etc. Lamentablemente, en solo dos dias, no pudimos explorarlo como es debido.

Si que tuvimos tiempo de atravesar sobre nuestras bicis el arco del 22 de Julio, bajo el que solo puede conducir el presidente del pais (por eso nos miraban tan extrañados cuando esquivamos las cadenas que cerraban el paso). Este tipo esta curando el SIDA con solo leer ante el enfermo algunas partes del Coran, desde luego se merece ser el unico que cruza el arco que conmemora su propia revolucion.



Las carreteras aquí son mucho peores que en Senegal, sobre todo las cercanas a los puestos fronterizos, pero las gentes no parecen tan interesadas y no esperan recibir nada a cambio por una simple indicacion, tal vez sea porque nuestro ingles es mejor que nuestro frances y podemos defendernos mejor.

Al comienzo de la planificación de nuestro viaje pensamos en recorrer este alargado pais por completo. No sabremos si hicimos bien cambiando la ruta y atravesando Casamance en su lugar, la breve estancia nos hace ver su mejor cara, aunque también que la densidad de población es mayor que en su vecina Senegal.

Desde Ziguinchor.
Que el viento sople siempre a vuestro favor.

Nuria e Ivan.

Dakar - Ziguinchor

Dias del 81 al 96
Dakar - La Somone - Fatick - Fondiougne -Toubakouta - Sukuta - Kafountine - Baila - Brin - Ziguinchor
Total: 557,31 km

Total acumulado: 5.190 km


En Baila, el domingo 5 de Agosto, tenemos que procurar escribir muy cerca de la lampara de keroseno que nos alumbra, es seguro que el demonio Añul-Añul va a venir hoy al poblado, y para cuando escuchemos su agonico lamento sera mejor apagar todas las luces, ya que el se guia por ellas en la noche senegalesa, pero mientras tanto retomaremos nuestro viaje desde Dakar.

Terminamos de gestionar un par de visados y, en los ratos libres que nos quedaron, aprovechamos para visitar la isla de Goree (desde donde partieron algunos barcos negreros hacia las americas), asistir al Tercer Festival de Teatro Foro Senegales y radiar completamente de nuevo la rueda trasera de Pardinus.

Estabamos deseando salir de Dakar, y desde luego, hubiera sido mejor esperar la gestión de los visados en La Somone, nuestro siguiente destino. El dueño del Domain Alize (www.alize.kokoom.com) ante la falta de turistas en esta epoca del año, nos hizo un gran favor dejandonos poner la tienda al lado de su apetecible piscina.

Dos dias mas tarde cruzabamos en un viejo ferry el rio Saloum y llegabamos al campamento "Casa España" en Fondiougne, uno de los mas baratos del lugar y, sin duda, el mas economico para los españoles. Francisco, un marinero canario y gerente del campamento, se compromete a hacer la pension completa para dos personas a unos 15 euros al que vaya de nuestra parte. A esta ganga se une que el Delta del Saloum, junto con Gambia y Casamance, es una de las mejores zonas de Africa para avistar aves.

De Fondiougne a Djilor hay unos 19 km de camino rojo de laterita; en el km 18...y medio, toda la temporada de lluvias del oeste africano cayo de golpe sobre nosotros, una espectacular tormenta barrio el camino, los coches se pararon, no se veia a mas de 15 metros, no habia refugio posible. Como si nos hubieramos zambullido con las bicicletas en la idilica piscina del Domain Alize continuamos el camino hasta Toubakouta.

Toubakouta es un precioso pueblo en medio del bosque, al lado del rio Bandiala, con todo lo que ello conlleva: es posible ver todo tipo de fauna, incluso unos enormes escorpiones negros cuya caza se torna mucho mas "divertida" si es de noche y se va la luz, come nos ocurrio a nosotros.

Nos habian atemorizado con el cruce de la frontera con Gambia, la corrupta policia nos iba a pedir dinero o iban a quedarse con algunas de nuestras pertenencias despues de una exhaustiva revisión de todo nuestro equipaje... Cuando uno de los policias de la aduana nos dijo: "Bring money, crossing visa!", un simple "no", acompañado de la narración de la aventura de la tormenta de arena en Mauritania, fue suficiente para que nos abrieran las puertas de su pais.

Igual que cruzar la frontera fue mas facil de lo esperado, tenemos que dar la razon a Francisco ya que, como el nos dijo, el ferry Barra-Banjul, que cruza el rio Gambia, es una verdadera "merienda de negros". Afortunadamente su amigo y "hermano" Alayi Fai, pescador y residente en Barra, nos ayudo a cambiar algunos Dalasis (la moneda local) y a subir nuestras bicicletas al dichoso barco. Aunque se puede cruzar el pais en un solo dia nosotros decidimos hacer un alto para evitar las horas de mayor probabilidad de lluvia, nuestro segundo dia en Gambia no lo conseguimos del todo.

Ademas de las extraordinarias playas, Kafountine (ya de vuelta en Senegal) tiene otro enorme atractivo, que fue el que nos hizo desviarnos unos 25 km de nuestro camino para visitarlo: el Santuario Ornitologico de Kassel. Para nosotros el gran premio fue poder observar a menos de 5 metros un precioso ejemplar de martin pescador pigmeo africano, amen de otras muchas especies de aves.

En principio no teniamos pensado parar en el pueblo de Baila, pero alguna fuerza sobrenatural nos atrajo hacia el. Aquí se esta celebrando uno de los rituales sagrados de los Diola, el "Bukut". Los Diola son una tribu que habita todo el area de Casamance y el sur de Gambia. Todos los años por estas fechas, los mas jovenes deben pasar casi un mes en el bosque sagrado, lo que alli dentro ocurre solo lo pueden saber los hombres diola que ya han pasado por ello, ninguna mujer ni ningun blanco tienen permiso para acceder al bosque; aunque si lo tienen para unirse a la fiesta, el baile y la comida gratuita en el pueblo. Las jovenes diola se pasan el dia y la noche acarreando sobre sus cabezas vasijas llenas de agua a las puertas del bosque sagrado; todas llevan dos trozos de metal con el que reproducen un sonido inconfundible que anuncia su llegada. Cada familia que tiene un hijo en el bosque sagrado debe sacrificar de dos a cinco vacas para mantener contento al demonio Añul-Añul, que en cierto modo vigila que todo el festejo salga como es debido. Todo el mundo dice que es mejor no verle, es por eso que ahora, que escuchamos su gemido, debemos apagar la luz hasta que calle... Baila se queda silenciosa hasta que dejan de sonar los gemidos y vuelve a sonar la musica.

Los tres proximos dias visitaremos el pueblo de Brin y sus alrededores y volveremos a Ziguinchor para continuar viaje al este.

Desde Ziguinchor.
Que el viento sople siempre a vuestro favor.
Nuria e Ivan.

PS. Los que sois tan astutos como Nuria no necesitareis leer esta posdata, para el resto lo que tiene lugar en el bosque sagrado es la circuncisión de los diola adolescentes.